Laminación coreana: la evolución asiática que está transformando el lifting de pestañas
A menudo decimos que hace falta tiempo para confiar realmente en una novedad que llega al mercado. Algunas tendencias generan un gran impacto inicial y luego desaparecen sin dejar rastro; otras, en cambio, avanzan de forma más gradual, siguen siendo tema de conversación y, contra todo pronóstico, terminan consolidándose. Hay algo de lo que, sin embargo, estamos completamente seguros: cuando en InLei® nos proponemos desarrollar algo nuevo, nunca se trata de una moda pasajera. Se convierte en un proyecto que evoluciona, se perfecciona y, sobre todo, permanece.
La primera vez que oímos hablar de la laminación coreana de pestañas, o como se la conoce habitualmente fuera de Europa, Korean Lash Lift, fue a principios de 2023. Las opiniones eran muy diversas: muchos afirmaban que se trataba de otra tendencia efímera destinada a desaparecer rápidamente y que numerosos formadores simplemente estaban aprovechando el momento para vender cursos, sin aplicar realmente esta técnica en el trabajo diario de los salones.
Nosotros también, tras una primera investigación, decidimos dejar la idea en pausa. Permaneció así hasta finales de ese mismo año, cuando —en parte por curiosidad y en parte como un desafío— comenzamos a experimentar con el famoso polvo utilizado en la laminación asiática. Los primeros resultados fueron bastante inciertos.
Todo cambió en marzo de 2025, durante una competición celebrada en Australia, en la que participamos personalmente. Descubrimos que, en esa parte del mundo, la laminación coreana de pestañas llevaba años utilizándose de forma habitual, alternando periodos de enorme popularidad con otros de menor protagonismo. Fue entonces cuando decidimos retomar el proyecto con seriedad, esta vez con plena convicción y determinación.
¿En qué consiste la laminación coreana, también conocida fuera de Europa como Korean Lash Lift o Korean Lash Lifting?
La laminación coreana se diferencia claramente del protocolo europeo tradicional, tanto por los productos empleados como por el resultado final. Es una técnica desarrollada principalmente en los países asiáticos, donde la morfología del ojo almendrado requiere una apertura diferente y más marcada que la del ojo caucásico.
Pero ¿cuáles son las características principales de la laminación asiática?
1. Uso de un polvo gelificante
Se utiliza un polvo que actúa como agente gelificante y se mezcla con la primera y/o la segunda solución del tratamiento de permanente.
No todos los polvos ofrecen el mismo rendimiento: algunos proporcionan excelentes resultados, otros son demasiado suaves y algunos presentan una adhesión tan fuerte que dificultan su eliminación o incluso afectan a la uniformidad de la curvatura obtenida durante el tratamiento.
2. Uso de cisteamina (cysteamine)
La cisteamina es un ingrediente activo que se utiliza como alternativa al tioglicolato de amonio, el agente reductor más empleado tradicionalmente. Ambos actúan durante la fase de modificación de la estructura del pelo, permitiendo alterar la forma natural de la pestaña.
Según la filosofía de la laminación coreana, la primera solución utilizada durante la permanente debería contener cisteamina, ya que se considera un agente más delicado durante el proceso fisicoquímico que permite modificar la curvatura de las pestañas.
3. Curvatura en «L» o una elevación muy pronunciada desde la raíz
En nuestra opinión, este es el rasgo más representativo de la laminación coreana de pestañas.
El efecto crea una curvatura en forma de «L» en la zona de la raíz o, al menos, una elevación mucho más marcada desde la base de la pestaña que la que suele conseguirse con los protocolos europeos tradicionales.

Laminación coreana en un ojo de morfología europea
A continuación, les mostraremos tanto los resultados que hemos observado aplicando la auténtica técnica coreana como el aspecto de las pestañas durante la fase de crecimiento, entre 1 y 2 meses después del tratamiento.

Resultado del crecimiento de las pestañas tras una laminación coreana
En comparación con el protocolo europeo tradicional, la denominada laminación coreana se diferencia principalmente en los siguientes aspectos:
- Las soluciones utilizadas. Además, el adhesivo clásico —el gel hidrosoluble empleado habitualmente para fijar las pestañas al molde de silicona— deja de utilizarse, ya que las pestañas no se colocan previamente sobre el molde mediante el método convencional.
- El resultado final, que cambia de forma significativa. Este efecto puede ser ideal para la morfología del ojo asiático, pero resulta menos uniforme en los ojos de morfología europea.
- La ejecución del tratamiento, que, según sus defensores, es considerablemente más rápida que la del protocolo tradicional.
En la imagen contigua pueden observar un trabajo de laminación asiática realizado directamente sobre un ojo de morfología almendrada.

En este caso, la técnica tiene todo el sentido: en un ojo asiático, donde el surco palpebral suele ser menos marcado, este tipo de curvatura abre notablemente la mirada, suaviza visualmente el epicanto y aporta un aspecto más amplio y armonioso al conjunto del rostro.
Sin embargo, en nuestra opinión, cuando se trata de ojos de morfología europea o caucásica, es necesario replantear el enfoque. Podemos reinterpretar esta técnica de forma inteligente, adaptándola tanto a los requisitos de seguridad de los productos utilizados como al resultado estético que mejor se adapta a los ojos que tratamos cada día en el salón.
El protocolo de la laminación coreana: qué cambia con respecto a la técnica clásica
Después de observar la técnica de cerca, estudiar distintas variantes y comprender los principios en los que se basa el Korean Lash Lift, decidimos reproducir cada una de sus fases en nuestros laboratorios para entender realmente su funcionamiento.
Era fundamental analizar no solo el resultado final, sino también el comportamiento de la pestaña durante cada etapa del procedimiento, ya que la laminación coreana se basa en una dinámica muy diferente a la del protocolo europeo.
Por este motivo, durante nuestras pruebas en InLei®, optamos por utilizar un polvo gelificante experimental desarrollado por nosotros. Era la única forma de mantener un control total sobre las reacciones y evaluar con precisión cada detalle del proceso.
Queremos señalar que, cuando se utilizan productos de otras marcas, puede ser necesario ajustar las cantidades, las proporciones y los tiempos de exposición, ya que el resultado final depende en gran medida de la formulación específica de cada producto.
Veamos ahora qué conclusiones obtuvimos de nuestras pruebas y cómo se desarrolla, paso a paso, el protocolo de la laminación coreana.
La mezcla y la aplicación inicial en el Korean Lash Lift
La primera diferencia con respecto al protocolo clásico (pueden profundizar en este tema leyendo este artículo) radica en la utilización del primer producto. En nuestro caso, InLei® Form 1 se mezcla con un 10–20 % de polvo gelificante.
La mezcla se aplica sobre toda la longitud de las pestañas, manteniendo una distancia aproximada de 1 mm de la raíz, sin utilizar un molde de silicona (IMG A).
Como alternativa, puede emplearse un molde de silicona transitorio. En el caso de InLei®, puede utilizarse el molde Forma, que presenta una superficie plana. Sobre él, las pestañas se peinan y se extienden hacia atrás con la mezcla, prácticamente en dirección al párpado (IMG B).

Esta es la primera fase de la laminación coreana, cuya función principal, independientemente del método utilizado, es ablandar la estructura de la pestaña.
En nuestras pruebas utilizamos la solución reductora InLei®, formulada con tioglicolato de amonio. Los resultados confirmaron que no se producía ninguna alteración de la estructura de la pestaña, incluso cuando el producto se aplicaba sobre toda su longitud.
No obstante, en el caso de pestañas más finas o frágiles, puede ser recomendable retirar el producto de las puntas aproximadamente 3 minutos después del inicio del tiempo de exposición, utilizando InLei® Saline Pretreatment.
Este producto no detiene el proceso químico, sino que ralentiza suavemente su acción, proporcionando un mayor control sobre el resultado final del tratamiento.
Tiempo de exposición en el Korean Lash Lift
En la laminación coreana, los tiempos de exposición suelen ser más largos que en la laminación europea, incluso cuando se utiliza un principio activo a base de cisteamina. Esto se debe a que la pestaña no se mantiene en tensión mediante un adhesivo, como ocurre en la técnica clásica.
Una pestaña fijada sobre el molde de silicona mediante un adhesivo como InLei® Fixing Gel, que la mantiene bajo tensión, absorbe el producto de forma diferente a una pestaña completamente relajada. Por este motivo, ajustar correctamente los tiempos de exposición es un aspecto fundamental del tratamiento.

Izquierda: técnica Lash Filler 25.9 – tiempo de exposición: 11 minutos.
Derecha: técnica de laminación asiática, sobre la misma pestaña – tiempo de exposición: 14 minutos.
En el caso de utilizar un producto a base de cisteamina: 16 minutos.
En otras palabras, en un mismo tipo de pestaña el tiempo de reacción puede variar de forma considerable, dependiendo de si la pestaña se encuentra bajo tensión o completamente relajada.
Segunda fase del Korean Lash Lift: mezcla con el polvo gelificante y colocación de las pestañas sobre el molde de silicona
Otra diferencia fundamental entre el protocolo clásico y la laminación coreana radica en el uso de la segunda solución, InLei® Lash Fix 2.
En este caso, el producto se mezcla con un 20–30 % de InLei® S-Powder y se utiliza para colocar y fijar las pestañas sobre el molde de silicona seleccionado, con el fin de obtener la curvatura deseada.

Aspectos importantes que deben tenerse en cuenta
- Procure que la mezcla no sea demasiado densa, ya que esto podría comprometer el resultado final. Del mismo modo, es importante no utilizar una cantidad insuficiente de producto.
- En esta fase, las pestañas son extremadamente frágiles, por lo que los movimientos deben reducirse al mínimo. Si se utiliza InLei® Helper (como se muestra en la imagen), el movimiento debe ser único, preciso y delicado, evitando realizar pasadas repetitivas. Como alternativa, es preferible utilizar herramientas más suaves, como InLei® Softies.
- Una vez que las pestañas estén perfectamente extendidas y alineadas, deben fijarse en la base con InLei® Lash Stopper para evitar que las pestañas anágenas más cortas se desplacen y comprometan la uniformidad de la curvatura.
A partir de este momento, el procedimiento continúa siguiendo las etapas del protocolo clásico que se utilice habitualmente. En el caso de Lash Filler 25.9, por ejemplo, se procede con la coloración, la fase de nutrición, el lavado y, finalmente, la reconstrucción molecular.
Variantes e interpretaciones de la técnica coreana
Existen diferentes formas de ejecutar la técnica coreana, ya que cada profesional tiende a adaptarla a su propia metodología de trabajo y al resultado que desea obtener.
Algunos optan por utilizar film osmótico para acelerar la acción de la cisteamina, aunque, desde nuestro punto de vista, esto resulta algo contradictorio, ya que la principal característica de este ingrediente es precisamente su acción lenta, progresiva y controlada.
Otros prefieren utilizar pequeñas cazoletas u otros accesorios para potenciar aún más el efecto, con la intención de conseguir una curvatura más definida o una apertura de la mirada todavía más marcada.
Estas interpretaciones ponen de manifiesto que la laminación coreana de pestañas es una técnica en constante evolución, que aún continúa desarrollándose. Es interesante observar cómo cada profesional intenta personalizarla; sin embargo, conviene recordar que no todas las combinaciones de productos y procedimientos funcionan de manera armoniosa. Cuando se modifican en exceso los principios sobre los que se basa la técnica, existe el riesgo de obtener resultados poco uniformes o incluso inadecuados para la estructura natural de la pestaña.
Una visión consciente de la técnica coreana
Como ocurre con cualquier protocolo profesional, lo más importante es comprender en profundidad el proceso y conocer las sinergias entre los distintos productos, ya que no todas las formulaciones son compatibles entre sí.
En ocasiones, en lugar de aportar un beneficio, determinadas combinaciones pueden impedir que algunos productos desarrollen correctamente su función cosmética —como sucede, por ejemplo, con la fase de nutrición—, alterando así el equilibrio del resultado final.
Es un aspecto que no debe pasarse por alto cuando se experimenta con un método que, por innovador e interesante que resulte, todavía se encuentra en plena fase de evolución.

Conclusiones
En conclusión, consideramos que esta técnica es realmente interesante y posee un gran potencial. Sin embargo, es evidente que todavía requiere numerosas pruebas e investigaciones antes de poder incorporarse plenamente a la práctica profesional.
Como hemos comentado a lo largo de este artículo, es necesario adaptarla a las características de las pestañas europeas y a la anatomía de nuestro ojo para convertirla en un procedimiento seguro, certificado y plenamente conforme con el Reglamento Europeo sobre Productos Cosméticos. Solo entonces podremos hablar de una evolución sólida y verdaderamente estandarizable de la laminación coreana.
Nosotros ya hemos comenzado a llamarla InLei® Italian Style: una versión reinterpretada que estamos desarrollando paso a paso, con la ilusión y el compromiso de ofrecer al sector técnicas realmente eficaces, seguras y sostenibles a largo plazo.
Tatiana
Staff InLei® e InLei® Family
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Es necesario realizar una prueba de alergia (patch test) antes de una laminación coreana de pestañas?
Sí, es altamente recomendable. Aunque la técnica coreana suele ser más delicada gracias al uso de formulaciones como la cisteamina, sigue siendo un tratamiento químico que actúa sobre la estructura de las pestañas. Realizar un patch test al menos 24 horas antes permite comprobar posibles reacciones alérgicas o sensibilidades individuales, especialmente en clientes con ojos muy sensibles o que hayan presentado reacciones a tratamientos anteriores.
¿Cómo deben prepararse las pestañas antes del tratamiento?
Las pestañas deben estar completamente limpias, sin restos de maquillaje, aceites ni sérums. Evitar el uso de máscara de pestañas waterproof, primers o tratamientos reconstructores durante las 24 horas previas ayuda a conseguir un resultado más uniforme. Además, es recomendable evitar baños de vapor, saunas o ambientes con mucha humedad durante las primeras 24–72 horas después del tratamiento, ya que la cutícula del pelo todavía se encuentra en fase de estabilización.
¿Se pueden aplicar extensiones de pestañas después de una laminación coreana?
Sí, pero es importante esperar a que la curvatura se haya estabilizado completamente y no queden residuos de producto activo sobre las pestañas. Lo ideal es esperar entre 24 y 48 horas y comprobar que no existe ninguna irritación antes de aplicar las extensiones. También debe tenerse en cuenta que la laminación modifica la curvatura y la posición de las pestañas naturales, por lo que la colocación de las extensiones debe ser realizada por un profesional que conozca el tratamiento previo.
¿Qué hábitos conviene evitar después del tratamiento para mantener el resultado?
Después de una laminación coreana de pestañas se recomienda evitar frotar los ojos con fuerza, aplicar compresas calientes o exponerse a baños de vapor durante las primeras 48–72 horas. También es aconsejable limitar el uso de máscaras de pestañas muy pesadas o waterproof y evitar dormir boca abajo, ya que la presión sobre las pestañas puede modificar la curvatura obtenida. Dormir sobre una funda de almohada de seda y utilizar sérums nutritivos suaves durante la noche puede ayudar a prolongar el resultado.
¿Existen contraindicaciones para la laminación coreana de pestañas?
Sí. No se recomienda realizar el tratamiento en clientes que presenten inflamaciones oculares activas, infecciones, conjuntivitis o una pérdida muy avanzada de pestañas naturales. También conviene posponer el tratamiento cuando existan cicatrices cercanas al borde palpebral o si la cliente está utilizando medicamentos que puedan alterar la estructura del pelo. Como en cualquier procedimiento profesional, la salud del ojo y de las pestañas naturales debe ser siempre la prioridad.

